Estamos acostumbrados a convivir con la publicidad. Tanto que no nos damos cuenta de todos los impactos marcarios que recibimos día a día por medio de la publicidad. Obviamente que cuanto más están expandidas las comunicaciones más impactos tenemos. Podemos ver publicidades en la vía pública, en revistas, en diarios, en la radio, en la televisión, en Internet y en las redes sociales. Piensen ustedes cuantas publicidades deben ver durante un día común de trabajo. ¿Alrededor de 200 publicidades? Creo que me quedo corto. Es muy complicado poder definir esto.
Todo este preámbulo o pequeña introducción es para que entendamos que lo que hacen las marcas y la publicidad de las mismas es intentar vendernos y hacer que las recordemos. Para las marcas es importantísimo que ellas estén en nuestro ¨Top of Mind¨. ¿Qué quiere decir esto? Que las marcas estén en nuestra mente. Entre las más recordadas. Que si nos dicen algo asociemos eso a tal marca. Hagamos una prueba: ¿Marca de bebida gaseosa? ¿Marca de Cerveza? ¿Marca de ropa deportiva? Posiblemente tus respuestas fueron Coca Cola, Quilmes y Nike (también se puede colar Adidas). Esa es la magia de la publicidad.
Lo que intentan las marcas es que las recordemos todo el tiempo, para que todo el tiempo sean nuestra primera opción de compra, para que recomendemos sus productos a nuestros conocidos, para que nos hagamos hinchas o fans de estas y de esta forma ganan compradores. Obviamente que es más fácil promocionar productos todo el tiempo y solamente las grandes marcas se pueden dar el gusto de gastar millones de dólares en publicidad Institucional y a su vez tienen más estructura para poder pensar en realizar esos procesos a largo plazo, cosa que no pueden hacer marcas pequeñas o emergentes.
Este año se dieron a conocer dos Rankings de marcas en el mundo. Uno está hecho por Interbrand y el otro por Millward Brown. A pesar de que tienen resultados un poco diferentes quiero dejárselos para que vean que todas esas son marcas que publicitan muchísimo institucionalmente y por eso están donde está, no es casualidad, es una causalidad.
Si conoces a la mayoría, ellos están contentos. Están haciendo bien su trabajo.
Fuentes: Sitemarca, Interbrand y Millward Brown



