
Salgo del trabajo, ¡ya se me hizo tarde como de costumbre! y paso rápido por el supermercado. Compro unos churrascos, queso, huevos, leche, manteca, jamón. Lo que me preocupa es tener todos los ingredientes que necesito para mi receta, y claro, cuidarme con el gasto.
Algo tan sumamente normal que no requeriría un planteamiento mayor, hace ya algún tiempo que dejo de serlo. Ya no miro la comida con los mismos ojos, ni me preocupo sólo por comer rico y por el precio. Ahora me preocupa también de dónde viene lo que como, y de cómo, cada una de mis elecciones culinarias (y diarias) significa mucho para mi salud y el medio ambiente. Estamos a años luz de saber que llega a nuestras bocas.
¿Es saludable lo que comemos? ¿Por qué cada vez tiene menos sabor? ¿Implica sufrimiento animal? ¿Contaminación? ¿Epidemias?
De manera tradicional, la ganadería se ha localizado desde sus comienzos, según la distribución de los recursos naturales; perfectamente integrada en un medio agrario. La tierra proporcionaba alimento y a su vez recibía abono orgánico para los cultivos. Con la penetración del capitalismo en el sector agropecuario y la industrialización de los sistemas ganaderos hacia 1960 principalmente en Europa y EEUU, se altera la antigua simbiosis y deja de tener sentido la dependencia ambiental.
La agricultura y la ganadería experimentan un traslado donde la fuerza atrayente la ejercen los mercados potenciales y las infraestructuras (fábricas de piensos compuestos, líneas férreas, red de carreteras, puertos de arribada de las materias primas importadas, laboratorios, industrias cárnicas, sedes de poderosas empresas integradoras). La producción pecuaria se beneficia así de las economías externas y de localización porque se trata de una actividad capitalizada, intensiva, especulativa, que busca maximizar los beneficios y que sólo necesita el suelo imprescindible para construir las naves, como cualquier actividad industrial.
La industria alimentaria es un negocio como cualquier otro. Atraer la mayor cantidad de consumidores que consuman al máximo el producto en cuestión, es lo que importa, no si es saludable, contamina, destruye el medio ambiente, tortura a otros seres vivos.
No estoy en contra de las grandes empresas, de la prosperidad o la tecnología. Estoy en contra del engaño, del abuso, de las injusticias. Pretendo discutir en esta ¨mesa¨ ciertos temas que nos conciernen a todos y que tienen que ver con la nutrición y el medio ambiente. Aquí van algunos ejemplos:
- Organismos genéticamente modificados GMO’s
- El abuso de los animales de granja
- Deforestación de bosques y contaminación
- Las epidemias fruto de la cria de animales en masa.
Ahi dejo un link para ir abriendo boca: Food inc. (2009). Es un documental que muestra el funcionamiento de la industria alimentaria de EE.UU y los procesos que se ocultan al consumidor con el consentimiento de las agencias reguladoras y de control gubernamentales. Del director Robert Kenner, gano un Emmy y estuvo nominada a los oscar:
El documental entero se puede ver aqui.
Referencias:
Segrelles Serrano, J.A. 1991. La producción ganadera intensiva y el deterioro ambiental. XII Congreso Nacional de Geografía, Valencia.
Nestle, M. 2003. Food Politics. How the food industry influences nutrition and health. University of California Press.
Fotos de Clearly Ambiguous, Taringa, Crónica Verde, Amigos de la Tierra Internacional



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