Antes de explicar el cómo, lo primero que hay que aclarar es el por qué. Y ante esta pregunta, la respuesta es porque tenemos a nuestro alcance herramientas accesibles para evitar el desarrollo de esta enfermedad tanto con acciones de prevención primaria como secundaria.
A su vez, se podrán preguntar, ¿por qué hablar de este tipo de cáncer en particular y no de otros? ¿Será porque está de moda, ahora que es la enfermedad que agobia al presidente venezolano Hugo Chávez? ¿No es acaso más frecuente y fulminante el carcinoma de pulmón?
Y es ante estos interrogantes que puede plantearse el lector, donde arremeto y digo que, por un lado, el cáncer de colon, es uno de los pocos que puede detectarse tempranamente en la población general. Y por el otro, porque en Argentina, constituye la segunda causa de muerte por cáncer. (1).
Pero dejemos de lado tantas idas y vueltas, y vayamos a lo práctico evaluando las acciones que podemos implementar para evitarlo. Entre algunas de ellas, me gustaría mencionar las siguientes:
-Alimentación
La evidencia disponible nos confirma que la disminución de la ingesta de carnes rojas, especialmente aquellas cocinadas a altas temperaturas (como el clásico asadito dominguero), y la sustitución de estos alimentos por carnes de aves de corral o pescado, podrían ser un enfoque razonable para reducir el riesgo de cáncer colorrectal. (2)
Otro punto a tener en cuenta son los azúcares, ya que existe una fuerte asociación entre la ingesta de hidratos de carbono altamente refinados, como el azucar blanco o la harina común, y el cáncer colon (3). Con lo cuál, sería razonable disminuir este tipo de hidratos de carbono de la dieta diaria y reemplazarlos por harinas integrales o azucar negra.
Por último cabe mencionar, que una dieta con un alto contenido de calcio; es decir que incluya un vaso de leche, un yogur y un cassette de queso magro diarios (equivalente a más 1gr de calcio por día) reduce el riesgo de cáncer de colon, comparada con una ingesta de menos de 500 mg de calcio diarios. (4)
-Alcohol y Tabaco
La evidencia en relación con el alcohol ha sido controvertida, pero la mayoría indica que el consumo elevado del mismo, aumenta el riesgo de cáncer de colon. (5) Por otro lado, el consumo de cigarrillos produce un mayor riesgo de contraer el mencionado cáncer, pero para ser un poco más concretos, los estudios afirman que un consumo de 40 cigarrillos diarios incrementa en un 40% el riesgo y un consumo durante 40 años aumenta el riesgo en un 20%. (6)
-Obesidad y Actividad física
Dos grandes estudios prospectivos han mostrado que la obesidad confiere un riesgo aproximadamente de 1,5 veces más de desarrollar cáncer de colon, en relación con personas no obesas. Además, incrementa la probabilidad de morir por este cáncer . (7 )
Por otro lado, está demostrado que la práctica regular de ejercicio físico genera una disminución del riesgo de contraer cáncer colorectal entre un 30% y un 90%. (8)
Es decir, que una vez más, si queremos alejarnos de esta nefasta enfermedad no hay nada mejor que tener un hábito diario saludable, y esto es mejorar nuestra alimentación, realizar actividad física e intentar evitar aquellos tóxicos, muchas veces tan deseados pero indubitablemente dañinos.
Referencias:
( 2, 3, 5, 8 ) “Primary prevention of colorectal cancer” Gastroenterology. 2010 Jun;138(6):2029-2043 – Chan AT, Giovannucci EL – Gastrointestinal Unit, Massachusetts General Hospital and Harvard Medical School, Boston, Massachusetts, USA( 4, 6 y 7 ) Up to date 16.3 – “Epidemiology and risk factors for colorectal cancer”




